Riesgos asociados al alquiler sin contrato

Arrendar un inmueble exige realizar un contrato de arrendamiento que estipula los términos, condiciones y  responsabilidades que asumen tanto el propietario del inmueble, como el inquilino.

El contrato es un instrumento legal que establece, por ejemplo: el monto mensual de la renta, la fecha de inicio y término del periodo de renta, el monto y  vencimiento de dicho pago, así como el término del contrato, entre otras cosas.

Con el contrato de arrendamiento por escrito y debidamente firmado, dejamos estipulados claramente las condiciones del bien arrendado y podemos hacer exigibles los derechos establecidos en el mismo, ante la ley.

Por eso es muy importante que cuando decidas rentar un inmueble, exista de por medio un contrato de arrendamiento por escrito debidamente firmado, porque sin él existen varios riesgos a los que te expones y en seguida te los vamos a decir.

  1. Uno de los riesgos vinculados al alquiler sin contrato es que el inquilino no te pague la renta.
  1. Otro riesgo es que no se quiera ir de tu inmueble, a pesar de tener pagos pendientes.
  1. Que exista un deterioro grave a la vivienda por parte del inquilino y no quiera pagar los daños ocasionados.
  1. En caso de actuar por vía judicial, para desalojar al inquilino, los costos para el propietario del inmueble pueden ser elevados (además del tiempo y las molestias).
  1. También hay que añadir que, si la vivienda ha sido entregada con muebles, instalaciones o enseres, el riesgo de perderlos es aún mayor, ya que no se podrá demostrar esa situación, dificultando así una reclamación.

El inquilino por lo tanto adquiere plenos derechos como tal a partir del momento en que entra en un inmueble y comienza a pagar alquiler por ello, se puede decir que hay un contrato verbal de arrendamiento.

Por ello es importante que al alquilar tu inmueble realices un contrato de arrendamiento y debe ser celebrado por escrito, porque eso le da la certeza jurídica al arrendatario de que va a cobrar la renta pactada. 

Asegura de esa forma que al vencimiento del contrato recuperará la posesión del inmueble arrendado, y de que en caso de incumplimiento del inquilino, pueda acudir ante las instancias legales para hacer valer sus derechos.

Es importante respetar ciertas formalidades entorno a la elaboración y firma del mismo. Una vez redactado, el contrato de arrendamiento debe ser detalladamente leído por ambas partes para luego firmarlo, ya que se está adquiriendo una responsabilidad legal.

En el caso de un alquiler sin contrato formalizado por escrito existen más derechos para el inquilino sin contrato que para el propio arrendador. 

Evita dolores de cabeza, además de tener en orden tu contrato de arrendamiento elige adecuadamente a tus inquilinos.

Finalmente, expertos abogados inmobiliarios recomiendan estampar la firma en cada una de las páginas y anexos que aparecen en el contrato y no solo en la última, además de no firmar contratos con espacios en blanco.

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